Muchas organizaciones han invertido en tecnología, ajustado su estructura y revisado la estrategia empresarial frente a la incertidumbre económica, en busca de que el desempeño crezca en la misma proporción que esa inversión.
Esta brecha fue documentada por McKinsey en su reporte The State of Organizations 2026, elaborado a partir de una encuesta a más de 10,000 directivos en 15 países y 16 industrias.
El hallazgo central es que 72% de los líderes reconoce que su organización no está del todo lista para enfrentar los cambios que vienen. Incluso entre quienes tienen una visión optimista del entorno, solo una tercera parte se siente preparada.
¿Cuáles son las tres fuerzas que están rediseñando las organizaciones?
McKinsey identifica tres fuerzas que actúan de forma simultánea, y que abren a los líderes nuevas formas de crear valor y sostener el desempeño.

Atender estas tres fuerzas de manera conjunta es lo que distingue a las organizaciones que logran sostener su desempeño.
Pero la tercera fuerza, con los cambios en la fuerza laboral, es la que abre la mayor oportunidad para rediseñar el liderazgo.
Cuando el equipo se convierte en su propio líder
José Carlos Rodríguez Pueblita, profesor asociado del área de Entorno Económico en IPADE, plantea un método de tres niveles progresivos que responde directamente al reto que McKinsey identifica en la fuerza laboral:
- Autoliderazgo: Antes de dirigir a otros, es necesario gobernarse a uno mismo.
- Liderazgo como servicio: Dirigir nunca tuvo que ver con uno mismo, sino con las personas a las que se sirve.
- Equipazgo: El nivel más alto de desarrollo de un equipo, cuando existe suficiente confianza, humildad y responsabilidad compartida para que el equipo se convierta en su propio líder.
El equipazgo ocurre cuando los integrantes se exigen entre pares y aceptan retroalimentación, aunque incomode.
Este tránsito, de la autoridad jerárquica hacia la autoridad compartida, es exactamente lo que McKinsey observa cuando documenta que los modelos tradicionales de mando y control ya no sostienen el desempeño frente a una fuerza laboral con expectativas distintas.
El talento correcto, el requisito para operar en la era digital
La infusión tecnológica y los cambios en la fuerza laboral convergen en un mismo reto. ¿Qué tipo de organización, y de talento, puede operar bajo este nuevo estándar?
Michael Chu, profesor de Administración de Empresas en Harvard Business School, explica en un capítulo de Entorno IPADE que Nubank demostró el poder de un modelo nacido en la era digital.
Hacia el futuro, será difícil concebir modelos que lleguen a la base de la pirámide sin apoyarse en esa misma realidad.
El verdadero reto consiste en construir, con inteligencia y creatividad, un modelo distinto al que existe hoy, más allá de usar la tecnología para mejorar el modelo actual.
Chu señala que instituciones exitosas, como Compartamos Banco, están incorporando el mundo digital a su operación, un proceso que exige enfoques, habilidades y formas de operar distintas a las que las llevaron al éxito.
Consulta el análisis completo de Michael Chu para Entorno IPADE en este video:
https://www.youtube.com/watch?v=EqL1z2u4wJo
Ni el liderazgo compartido ni el talento digital bastan por separado. McKinsey concluye que las organizaciones que sostienen su desempeño son las que atienden las tres fuerzas al mismo tiempo, no como problemas aislados.
Formar habilidades para dirigir en medio de tres fuerzas simultáneas
Ninguna de estas tres fuerzas, la tecnológica, la económica y la de la fuerza laboral se resuelve con una sola herramienta o una sola decisión. Las organizaciones que logran sostener su desempeño son las que abordan estas fuerzas de manera conjunta, no como problemas aislados.
Un programa de Alta Dirección en IPADE prepara a los directivos para tres tareas que ninguna tecnología puede resolver por sí sola:
- Distinguir cuándo la autoridad debe compartirse y cuándo debe ejercerse con claridad, sin diluirse en el equipo.
- Atraer y formar el talento capaz de construir modelos de negocio nacidos en la era digital, no solo de operar los que ya existen.
- Contrastar las propias decisiones con directivos de sectores distintos que enfrentan las mismas tres fuerzas desde ángulos diferentes.
Conoce los Programas de Perfeccionamiento Directivo de IPADE y agenda una llamada de 20 minutos con un asesor de Admisiones para identificar cuál responde mejor a lo que actualmente está enfrentando tu organización.