El caso de Segurmex
Los riesgos emergentes son aquellos que no aparecen en el horizonte común. El caso de Segurmex lo ejemplifica: la designación de los cárteles del narcotráfico mexicano como organizaciones terroristas por parte del Gobierno de Estados Unidos —un cambio externo que no ocurrió en México— obligó a los empresarios a tomar medidas inmediatas para evitar incurrir en ilegalidades.
Los riesgos emergentes
En el área de Control e Información Directiva, este concepto se denomina gestión de riesgos emergentes: situaciones sobre las que no se tiene visibilidad suficiente, pero que pueden afectar el quehacer directivo. En este caso, la implicación fue que empresas mexicanas, por acción u omisión, podían verse vinculadas con organizaciones criminales.
Inteligencia situacional
El concepto se conecta con la inteligencia situacional, originada en el ámbito militar. En la Segunda Guerra Mundial, los pilotos de combate debían “sacar la cabeza de la cabina” para percibir lo que ocurría a su alrededor. Hoy, en aeronaves modernas, la saturación de sensores y monitores puede abrumar la percepción.
La analogía aplica al director general: frente a una sobresaturación de señales, debe detenerse, percibir, dar un paso atrás, analizar y priorizar antes de decidir.
La pausa estratégica
No se trata de caer en la “parálisis por análisis”, sino de lograr un entendimiento consciente que permita tomar decisiones más claras y efectivas. El caso invita a reflexionar sobre cómo los directores, abrumados por múltiples señales, pueden aplicar estas ideas de inmediato en su gestión.
Muchas veces, en lugar de operar en automático, el líder debe hacer una pausa estratégica. Esa pausa, aunque breve, permite analizar lo que está ocurriendo y convertir la decisión en un acto pensado y consciente, con mayor impacto en el rumbo de la organización.