El resentimiento roba paz, felicidad y liderazgo. Superarlo exige reconocerlo, reflexionar sobre la ofensa, evitar el egocentrismo, cultivar la gratitud y practicar el perdón. Solo así se construyen organizaciones sanas y líderes capaces de inspirar.
Superarlo exige reconocerlo y actuar con decisión. 10 medios eficaces para lograrlo:
- Aceptar y reconocer que existe resentimiento.
- Consciencia del daño que provoca: roba paz, felicidad y rompe vínculos con los demás.
- Comprender su naturaleza, saber en qué consiste.
- Reflexionar con inteligencia sobre la ofensa recibida.
- Reaccionar con voluntad firme, evitando que el agravio se instale en el interior.
- Evitar el egocentrismo, que alimenta resentimientos.
- Cultivar la gratitud, como antídoto contra la amargura.
- Perdonar: el medio más importante cuando la ofensa es real.
- Recordar la enseñanza de Jesucristo sobre el perdón.
- Acudir a Dios cuando las ofensas superan la capacidad humana de perdonar.








