Como parte de su compromiso por ofrecer espacios de encuentro y reflexión para la Alta Dirección, IPADE Business School reunió a 85 líderes y directores de Capital Humano en una jornada diseñada para cerrar el año con una mirada estratégica frente a los desafíos del entorno actual. El pasado 27 de noviembre de 2025 se llevó a cabo este encuentro, que incluyó sesiones de análisis, formación y diálogo entre profesionales de empresas como Bimbo, Siemens y otras organizaciones líderes en sus sectores.
La bienvenida estuvo a cargo de Lorenzo Fernández Alonso, director general de IPADE, quien retomó una idea esencial del Dr. Carlos Llano: “El fin último de la empresa es el valor agregado del humano”. Con esta premisa, subrayó que el crecimiento de una organización está directamente ligado al desarrollo de sus personas y señaló que el Método del Caso contribuye no solo a la capacidad analítica, sino también a la formación del criterio directivo.
Fernández Alonso recordó el estudio realizado por Marc Epstein con motivo del 50 aniversario de IPADE, el cual mostró el impacto positivo de la escuela en la vida empresarial del país. Agradeció la confianza de los asistentes al enviar a sus ejecutivos a IPADE, destacando que “aquí no solo nos ocupamos de finanzas o comercialización; nos ocupamos de la persona en su totalidad”.
Una reflexión profunda sobre la “era de la artificiedad”
La sesión académica estuvo a cargo de José Antonio Lozano Díez, profesor del área de Factor Humano, quien invitó a los participantes a realizar una reflexión “de fondo” sobre los cambios que vive la sociedad contemporánea. Señaló que el mundo atraviesa una etapa caracterizada no únicamente por transformaciones aceleradas, sino por un cambio de era, en el que la realidad física ha dado paso a una creciente “artificiedad” marcada por la saturación digital.
Lozano explicó cómo fenómenos como la digimorfosis —el impacto de la convivencia constante con lo digital— generan retos profundos: pérdida de atención, crisis de identidad, soledad y desconfianza. También alertó sobre la futurofobia, el temor generalizado al porvenir, que debilita la esperanza y el entusiasmo necesarios para enfrentar la adversidad.
En su reflexión, destacó que los motores fundamentales de realización humana —el amor y el trabajo— requieren paciencia, y que la capacidad de superar dificultades incrementa la posibilidad de alcanzar la felicidad y la serenidad interior.
Un cierre de año con propósito
El encuentro permitió a los líderes de Capital Humano compartir perspectivas, fortalecer relaciones y profundizar en temas esenciales para la dirección de personas en un entorno marcado por la transformación tecnológica, la complejidad y la incertidumbre.
Con este evento, IPADE reafirma su compromiso de acompañar a quienes impulsan el desarrollo humano dentro de las organizaciones, y de generar espacios donde la reflexión profunda y el diálogo estratégico contribuyen a la misión de formar líderes con visión, criterio y sentido de propósito.