IA y el reto de la humanidad
La pregunta decisiva es si la inteligencia artificial y las nuevas herramientas de la revolución digital están haciendo la vida más humana, tanto para cada persona como para el conjunto de la sociedad. Esa es la propuesta de desarrollo integral que plantea la doctrina social de la Iglesia.
En este contexto, Alejandro Salcedo Romo, comparte algunas reflexiones en torno a la encíclica Magnifica Humanitas, publicada por el papa León XIV. No se trata de un documento técnico sobre inteligencia artificial, sino de un llamado personal y social a reflexionar sobre sus implicaciones en la vida humana y en la sociedad.
Entre Babel y Jerusalén: dos caminos
El papa utiliza dos imágenes poderosas: la Torre de Babel, símbolo de la vanidad humana que termina por pisotear a la persona, y la reconstrucción de los muros de Jerusalén, que representa comunidad, encuentro y tradición. La diferencia es clara: una construcción autorreferencial frente a otra que busca trascendencia y vínculos.
El reto consiste en asumir la responsabilidad que corresponde a cada individuo y a cada organización: si la tecnología fortalece la humanidad, vale la pena avanzar; pero si crece mientras el corazón humano se marchita y los vínculos se rompen, se estará frente a una nueva Babel, grandiosa pero inhumana. La encíclica recuerda que los principios de la doctrina social de la Iglesia —dignidad, sabiduría y comunidad— siguen siendo la brújula para enfrentar este desafío.