El arbitraje como tema estratégico
En México, históricamente se ha operado alrededor de la organización del Poder Judicial; sin embargo, el arbitraje se ha convertido en un tema cada vez más relevante para los empresarios.
¿Qué es el arbitraje?
El arbitraje es un mecanismo alternativo de resolución de conflictos sin acudir al Poder Judicial. Consiste en que las partes solicitan a un tercero que decida el problema y emita un laudo, equivalente a una sentencia con fuerza de cosa juzgada. Se aplica en la mayoría de los contratos, salvo en materias reservadas al Estado —como la familiar, laboral o penal—. En los demás ámbitos, el arbitraje es una herramienta flexible y eficaz para solucionar controversias.
Evolución del arbitraje en México
Un parteaguas ocurrió en diciembre de 1993, cuando México incorporó al Código de Comercio una ley basada en los mejores paradigmas internacionales. Desde entonces, el arbitraje ha crecido de manera constante en volumen y sofisticación. Hoy existe una industria vibrante, activa y especializada que brinda soluciones de alta calidad a las empresas.
Arbitraje vs. Mediación
Arbitraje: Un tercero escucha a las partes, emite un laudo y la decisión es vinculante, similar a una sentencia judicial. Mediación: El mediador ayuda a las partes a superar barreras emocionales y a llegar a un acuerdo por sí mismas. La diferencia clave es que, en el arbitraje, la solución proviene del árbitro; en la mediación, de las propias partes.
Industrias donde el arbitraje es más utilizado
Construcción e infraestructura: Por la complejidad de pruebas y montos involucrados.
- Energía: Por la magnitud de inversión y la necesidad de especialistas.
- Negocios y finanzas: Joint ventures, convenios de accionistas, disputas comerciales y temas corporativos.
- Propiedad intelectual: Especialmente en conflictos de innovación y derechos.
Opciones de arbitraje en México
Los empresarios cuentan con diversas instituciones:
- Centro de Arbitraje de México (CAM)
- Cámara Nacional de Comercio de la Ciudad de México (CANACO)
- Cámara de Comercio Internacional (ICC): La más activa y reconocida, aunque con mayor costo.
- Arbitraje ad hoc: Sin institución, diseñado libremente por las partes, flexible y más económico.
El arbitraje es, en esencia, un traje a la medida: dura lo que las partes determinen y puede adaptarse en costos, procedimientos y especificaciones.
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