Factores que detonan la decisión de emprender

Diciembre 30 / 2020

José Elías González Rogel

Profesor del área de Dirección Financiera

José Elías González Rogel

Profesor del área de Dirección Financiera

Diciembre 30 / 2020

Emprender no es para todos. Requiere un conjunto de factores que inicien el deseo y otros que ayuden a llevarlo a cabo. Conócelos.

¿Quiénes son, cómo piensan y cómo actúan los emprendedores? ¿Por qué algunas personas están más interesadas que otras en arriesgarse a nuevos retos empresariales? ¿Qué detona su decisión de emprender? Son preguntas clave dentro de la investigación del emprendimiento.

Una persona emprendedora es capaz de identificar oportunidades que los demás no ven y decide actuar para aprovecharlas. En este estudio, se han definido tres grupos de factores que influyen de forma determinante en las personas emprendedoras: 

  • Factores socio-demográficos
  • Rasgos de personalidad
  • Factores cognitivos

 

Factores socio-demográficos

A principios de la década de los 80, algunos investigadores comenzaron a preguntarse por qué algunas personas decidían emprender y otras no. Desde entonces se ha tratado de responder qué factor o combinación de factores provocan a quienes lo hacen. 

Los primeros estudios se centraron en entender si los factores socio-demográficos, como edad, género, nivel educativo o experiencia profesional, explicaban esta decisión.

Muy pronto confirmaron que, el género (femenino o masculino) no tiene ninguna incidencia, pero sí la edad. El Longitudinal Study of Deliberate Practice among Small Business Owners demostró que a partir de la mayoría de edad (18 años en América Latina) y hasta los 25 años, el interés por emprender es más alto. Esta propensión disminuye conforme pasan los años, hasta que después de los 50 aumenta nuevamente.

Otros factores, como disponer de mayor tiempo, tener poca experiencia y menos obligaciones personales y profesionales, influyen en el deseo de emprender en los jóvenes. De los 25 a los 50 años, se tiene menos interés por emprender debido a factores asociados con compromisos familiares y falta de disponibilidad de tiempo. Pero a los 50 años empieza a crecer la necesidad de desarrollar nuevos proyectos como resultado de un empleo de transición o “trabajo puente”.

Los fundadores de McDonald’s, Coca-Cola y Kentucky Fried Chicken, tenían alrededor de 50 años cuando establecieron sus negocios. Raymond Kroc tenía 52 años cuando persuadió a Maurice y Richard McDonald para que franquiciaran su restaurante en San Bernardino, California. A los 55 años, el farmacéutico John Pemberton, en su afán de innovar, mezcló jarabe con agua carbonatada y creó la bebida más famosa del mundo. Harland David Sanders, más conocido como Coronel Sanders, fundó la cadena de comida rápida a los 65 años de edad. Vendió la compañía por 2 millones de dólares cuando tenía más de 600 puntos de venta.  

Otro criterio que se estudió en un inicio fue la experiencia profesional. Se ha demostrado que entre más años de experiencia profesional se tiene, uno es menos propenso a emprender. Mientras más se conoce sobre un tema, se genera exceso de confianza que reduce la calidad de las decisiones. De igual forma, los años de estudio y el nivel académico también influyen en la tendencia hacia el emprendimiento. 

 

Los rasgos de la personalidad emprendedora

Estos elementos tienen que ver con la forma de ser de los emprendedores. Se ha demostrado que los emprendedores se sienten más cómodos con la incertidumbre y la ambigüedad que el resto. En general, son más propensos a tomar riesgos calculados. 

En el blog the Virgin Group (www.virgin.com), su fundador, Richard Branson, escribió que “las personas más afortunadas en los negocios son aquellas que están preparadas para asumir los mayores riesgos”. Esto no hace a los emprendedores mejores o peores en comparación con el resto de los individuos. Podríamos decir que están programados de una forma que los hace más aptos para decidir arrancar un negocio.

Durante los últimos 30 años se ha probado que los emprendedores también son:

  • Creativos
  • Innovadores
  • Fuertes
  • Determinados
  • Comparten la necesidad de logro, autonomía e independencia
  • Tienen una elevada autoestima

 

Factores cognitivos

Los factores cognitivos son aquellos relacionados con la forma en la cual los emprendedores aprenden, perciben la realidad e influyen en la forma en la que actúan. 

  • Los individuos con mentalidad emprendedora generalizan u obtienen conclusiones sobre la realidad a partir de unas cuantas observaciones o experiencias.
  • Además, permanentemente están en estado de alerta de nuevas oportunidades de negocio.
  • Asimismo, las investigaciones sobre el tema han demostrado que los emprendedores requieren menos información para actuar que el resto. Esto se debe a que confían en el conocimiento que han obtenido mediante:
  • La experiencia profesional y personal.
  • La educación.
  • Sus redes sociales de cooperación y confianza.

 

¿Se nace emprendedor o se aprende?

Los investigadores han concluido que algunos de los factores que influyen en la decisión de emprender son maleables y otros no. Por un lado, la formación académica y la manera en la cual los emprendedores generalizan se pueden aprender. 

Por otro lado, los rasgos de la personalidad emprendedora no son moldeables. El temperamento y la propensión o adversidad al riesgo nos hacen más o menos tolerantes a la incertidumbre y, en consecuencia, más o menos propensos a emprender.

 

¿Existen otros factores que influyen en la decisión de emprender?

Las investigaciones más recientes sobre el tema se centran en entender si los hábitos también influyen para decidir arrancar un negocio. Los hábitos son acciones que se realizan tantas veces que se vuelven costumbre. 

Se estima que algunos de ellos, como la paciencia que requiere resistir a la adversidad o la paciencia que demanda acometer un nuevo proyecto, influyen en las personas para decantarse por un negocio propio en lugar de emplearse.

Los orígenes de uno los directores ejecutivos más ricos de la India, Vijay Shekhar Sharma, fundador de la empresa de sistemas de pago de comercio electrónico Paytm, fueron humildes. De acuerdo con un artículo publicado en el sitio web de la red de noticias New Delhi Television (NDTV), una de las más vistas en India, había días en que Vijay no tenía dinero para cenar, ni si quiera para tomar el autobús. Pero no retrocedió ante el desafío: trabajó incansablemente para crear la marca masiva que India usa todos los días y la llevó a grandes alturas. Hoy la compañía vales unos 1,000 millones de dólares. 

Por fortuna, hábitos como la paciencia de Vijay tienen la ventaja de ser maleables y pueden ser aprendidos.

 

De cara al futuro

Durante las cinco décadas más recientes, los investigadores han tratado de identificar los factores, patrones y características de los emprendedores. El objetivo es entender mejor sus mecanismos cognitivos y micromentales.

Hace tres años, la firma estadounidense de búsqueda de empleo Paysa utilizó tecnología de punta para conocer los rasgos de la personalidad de líderes empresariales exitosos y así comprender qué los ayudó a diferenciarse. Con ayuda de la inteligencia artificial de Watson, la supercomputadora de IBM recopiló todas las formas de comunicación de estos líderes (discursos, transcripciones de entrevistas, libros y ensayos) y alimentó el sistema de Watson.

Entre los hallazgos destacó que dos de las personas más exitosas del mundo, Elon Musk, fundador de PayPal y Tesla Motors, y Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, comparten un rasgo de personalidad superior: su intelecto. El intelecto es la capacidad para pensar y adquirir conocimiento, especialmente de un orden alto o complicado.

 

El entendimiento sobre la complejidad de esta “caja negra”, que es el emprendimiento, ha tenido grandes avances. Sin embargo, tomará más tiempo lograr total claridad sobre todas y cada una de las variables internas y externas que influyen en este proceso.

Fuentes:
*Baron, R. A. (1998). Cognitive mechanisms in entrepreneurship: Why and when entrepreneurs think differently than other people. Journal of Business Venturing, 13(4), 275–294.
*Busenitz, L. W., Iii, G. P. W., Chandler, G. N., & Zacharakis, A. (2003). Entrepreneurship Research in Emergence: Past Trends and Future Directions. Journal of Management, 29(3), 285–308.
*MacMillan, I. C., & McGrath, R. G. (2000). The Entrepreneurial Mindset: Strategies for Continuously Creating Opportunity in an Age of Uncertain. Harvard Business School Press Books.
*Naumann, C. (2017). Entrepreneurial Mindset: A Synthetic Literature Review. Entrepreneurial Busi-Ness and Economics Review, 5(53), 149–172.

Diciembre 30 / 2020

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