México y el arbitraje empresarial
México es líder indiscutible en América Latina tanto en la calidad como en el volumen de procesos arbitrales. Su modelo se ha convertido en referencia para otros países de la región.
El arbitraje ofrece tres grandes ventajas para los empresarios:
• Especialidad: permite elegir al árbitro idóneo según la naturaleza del caso.
• Flexibilidad: se adapta a la complejidad y urgencia del conflicto.
• Velocidad: evita procesos judiciales prolongados y permite resolver incluso casos complejos en un promedio de 18 meses.
Prevención y gestión del conflicto
Los conflictos son inevitables en cualquier relación de negocios. La diferencia está en cómo se gestionan. Atenderlos desde su origen evita que escalen y se conviertan en un verdadero “cáncer empresarial”.
Por ello, se recomienda incorporar cláusulas de arbitraje desde el inicio de la relación contractual, como una medida preventiva y estratégica.
Vinculación y cumplimiento
El arbitraje requiere el acuerdo de las partes; sin embargo, una cláusula contractual lo convierte en un mecanismo plenamente vinculante. El laudo arbitral tiene fuerza de cosa juzgada, equivalente a una sentencia de la Suprema Corte.
Esto elimina múltiples instancias judiciales y aporta eficiencia, certeza y continuidad. En el contexto actual de reforma judicial, el arbitraje se perfila como un refugio confiable para los empresarios.
Antes de acudir a un proceso arbitral, también es recomendable explorar la mediación, una vía más rápida, económica y que permite conservar el control del conflicto y la relación comercial.