La sustentabilidad comienza con el modelo de negocio
Cuando se entiende el modelo de negocio y los factores que lo sostienen, se descubre que la sustentabilidad no es opcional: los colaboradores y la comunidad son parte esencial de la licencia para operar.
Como decía Galileo: “Lo medible, mídelo; y lo no medible, hazlo medible”. La sustentabilidad exige conciencia del doble impacto: el entorno afecta a la empresa y la empresa impacta en la sociedad. Ignorar fenómenos como el cambio climático o la salud mental de los colaboradores puede ser fatal para la viabilidad futura.
El sistema actual exige un cambio en los acuerdos
Los modelos extractivos han demostrado ser insostenibles. Tierra, trabajo y capital requieren nuevos acuerdos: regenerar el planeta, convertir el trabajo en motor de florecimiento humano y redefinir el capital como inversión responsable.
Del donativo a la sustentabilidad corporativa
La filantropía y la responsabilidad social ya no bastan. Hoy, el capital condiciona sus inversiones a empresas que cambien sus acuerdos con la tierra y el trabajo. La sustentabilidad corporativa es el nuevo estándar estratégico para sobrevivir y crecer.