¿Cuál es el mejor negocio que puedes hacer por ti mismo?Leer.
Hace poco conversaba con un buen amigo preocupado porque su hijo adolescente ya no lee. Y es cierto: cada vez menos personas lo hacen. ¿Será culpa del celular, de las series o de las pantallas? Abrir un libro hoy parece un esfuerzo, pero paradójicamente es la mejor inversión personal que puedes realizar.
La lectura ofrece lo que ninguna pantalla puede dar: entrena el cerebro, mejora la concentración y la memoria, amplía el vocabulario, fomenta la empatía y potencia la creatividad. Leer es como ejercitar un músculo: cuesta al inicio, pero genera fuerza mental. Mientras las pantallas entregan dopamina inmediata, los libros brindan profundidad y satisfacción duradera.
Un buen libro no solo entretiene, transforma. Leer es una inversión en tu libertad, y como toda inversión requiere tiempo y constancia. No digas “no tengo tiempo”; siempre lo hay para lo que realmente importa. Leer te hace más libre, más interesante y más pleno.
Hace poco, el hijo de unos amigos me recomendó Roma soy yo, una biografía de Julio César de más de 600 páginas. Lo leyó con entusiasmo y aprendió de ambición, política, liderazgo e historia. Eso es algo que ningún videojuego puede ofrecer.
La lectura es placer, inversión y necesidad. Si quieres invertir en ti mismo, deja el celular a un lado y abre un libro. Como decía Borges: “Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca.”