¿Cómo evitar los desastres?

Noviembre 03 / 2014

Pablo Martín Buitrón Morales

Profesor del área de Dirección de Personal

Pablo Martín Buitrón Morales

Profesor del área de Dirección de Personal

Noviembre 03 / 2014

El Caso

El hundimiento del RMS Titanic, durante su viaje inaugural, no es el mayor de los desastres en términos de pérdida de vidas humanas en la historia de la navegación en el mundo.

Sin embargo, es quizá el suceso más estudiado y conocido de la historia, en gran parte por la ayuda de Hollywood. ¿Quién no conoce la frase del actor Leonardo Di Caprio “I am the King of the world!”?

La leyenda y memoria del Titanic, considerado insumergible en su tiempo, se mantiene aún viva gracias a numerosos libros, canciones, películas, exposiciones y memoriales.

Aprender del Titanic

El error es parte natural del ser humano, por lo que resulta imposible no errar. La trascendencia de ello radica en obtener un aprendizaje y, de esta forma, poder innovar para lograr mejores resultados y mejores organizaciones.

El hundimiento del Titanic, entre el 14 y 15 de abril de 1912, muestra cómo la suma de una gran cantidad de errores puede provocar desastres de proporciones incalculables. Errores que van desde la estrategia hasta la seguridad.

Dicho navío buscaba competir bajo la bandera del lujo. Por ello, sacrificó el aspecto de la seguridad al reducir el número de botes salvavidas con la intención de que los pasajeros contaran con una mejor vista al mar. Esta decisión fue una de las tantas razones por las cuales poco más de la mitad de las personas a bordo perdiera la vida. 

Es uno de los naufragios más grandes de la historia en tiempos de paz con 1,514 personas fallecida. Esto evidencia cómo los errores como la falta de liderazgo, la soberbia y el exceso de confianza al ignorar las múltiples alertas y la escasa preparación de los tripulantes al momento de la emergencia puede generar grandes desastres.

Definiendo responsabilidades

Aunque a primera vista parecían insignificantes, la responsabilidad recae en la enorme cantidad de protocolos que fueron ignorados:

  • El uso de bengalas del color equivocado.
  • Poca habilidad para bajar los botes.
  • La maniobra equivocada para virar el timón del barco.

Las enseñanzas que deja el hundimiento de dicho barco han hecho eco tanto en el mundo marítimo al crear el SOLAS, Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana que busca evitar otros desastres.

Llevando esto al mundo empresarial, podemos encontrar un sinnúmero de empresas que se hundieron mientras navegaban en un mar tranquilo por tener a la soberbia como compañera.

Hemos visto que empresas como Compaq o American Motors desaparecen. Otro ejemplo es HP que actualmente está atravesando por una situación complicada, luego de comprar un compañía en 11,000 millones de dólares (mdd) y estar valuada en 1,000.

La principal enseñanza que nos deja el caso del Titanic es que las empresas exigen líderes que no se hundan antes que el barco. Es necesario que apliquen los protocolos indicados en situaciones de crisis para encontrar un balance entre el las decisiones del director de empresa, la innovación, la eficiencia y la prevención de desastres.​

Noviembre 03 / 2014

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