Perú es uno de los países que más ha crecido en América Latina durante los últimos años a pesar de su catastrófica historia financiera, por ello resulta necesario analizar qué elementos de éxito pueden adaptarse a la situación económica de México para sacarles provecho, consideró el profesor Leonel Arias González, en la sesión que ofreció a participantes del Programa de Continuidad y Actualización del IPADE, el 25 de enero.
“A finales de los ochenta el país sudamericano no sólo atravesaba la mayor crisis de su historia, sino que se encontraba en medio de una guerra civil desatada por los movimientos terroristas: Sendero Luminoso y Túpac Amaru. En julio de 1990 se había colapsado por la irresponsabilidad política con que el presidente Alan García lo condujo hacia una hiperinflación inmanejable”, sostiene el caso de estudio “Perú, ¿milagro económico?”, expuesto por el académico a egresados del Instituto.
El documento fue desarrollado por Arias, en forma conjunta, con Pedro Aliaga Pinto, participante del Programa MEDEX (Executive MBA) y Luis Alonso Silva, y en él se relata cómo, en 2009, cuando la economía mundial registró una contracción de 0.6%, la sólida situación financiera peruana generó un crecimiento de 0.9%, mantuvo la inflación en 0.2% y el tipo de cambio estable.
“Mientras Latinoamérica se contrajo 1.8% por la fuerte recesión mundial, el país andino registró 11 años de crecimiento ininterrumpido a una tasa promedio anual de 4.7%. Para 2010 se esperaba que el Producto Interno Bruto creciera 8.5%”, refieren los autores.
El caso describe la historia económica de Perú y abunda en momentos relevantes de crisis. Detalla la bancarrota (con una hiperinflación de 7,650%), cuando el aparato productivo estaba detenido, los mercados desabastecidos, y el gobierno no proveía asistencia social, educación, salud o administración de justicia.
“La desaparecida clase media tenía que hacer colas, por horas, en los denominados mercados del pueblo para obtener unas cuantas bolsas de leche en polvo, azúcar y arroz. En muchos casos las cuotas asignadas por el gobierno no alcanzaban a cubrir la demanda y los consumidores insatisfechos, si contaban con los ingresos necesarios, tenían que recurrir al mercado negro, donde especuladores favorecidos por cuotas asignadas políticamente, elevaban sus precios al ritmo de la inflación”, puntualizó.
Arias analizó, junto con los participantes del IPADE, las medidas tomadas para contrarrestar esta situación, entre ellas, un programa de estabilización impulsado por el presidente Alberto Fujimori que incluyó un ajuste del tipo de cambio de 4.4 millones de soles por dólar a 205 millones por dólar, en 1990, lo cual incrementó el precio de bienes, como la leche y el pan, a más de 170%, al igual que combustibles como la gasolina, en un par de días.
“Las estrictas políticas fiscales y monetarias comenzaron a dar resultados: la hiperinflación se redujo a 139% en 1991”, señaló el académico.
El profesor del Área Académica de Entorno Económico examinó otras decisiones tomadas por el presidente peruano entre ellas la creación y ejecución de diversas leyes para reformar la banca, las instituciones financieras, el sistema de pensiones, el marco laboral, la legislación sobre inversiones y la educación. “Dentro de esta etapa de reformas del Estado, se iniciaron las grandes privatizaciones en el país, que significaron al gobierno ingresos de más de 2 mil millones de dólares, sólo en 1994”, indicó.
Luego de 20 años, Perú registra fundamentos económicos sólidos y se considera uno de los países más dinámicos de América Latina, reiteró Arias.