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Tres retos para el nuevo Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero
 

 

Por Sergio Raimond-Kedilhac Navarro*

El presidente Felipe Calderón decretó el 27 de julio la creación del Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero, cuyo objetivo es detectar factores de riesgo macroeconómicos y coordinar acciones rápidas cuando se presenten.

Se piensa que esta coordinación tendrá éxito mediante tres funciones básicas de vincular, prevenir e informar:

1. Que vincule a los tres agentes cruciales de este consejo –Secretario de Hacienda, Gobernador del Banco de México e Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB)–  para llevar a cabo acciones rápidas coordinadas ante riesgos inminentes de inestabilidad financiera. Ello pretende fortalecer las finanzas nacionales y cumplir en lo internacional, lo comprometido en el G-20 a este respecto.

2. Que prevenga al Presidente de la República con una “alerta temprana” de información oportuna y relevante, para que el Ejecutivo Federal compela a los integrantes del Consejo hasta donde sea necesario.

3. Y, que informe en un reporte anual “expost” sobre los diagnósticos que haya realizado el Consejo durante el año, a modo de “bitácora” o “caja negra” para juzgar y transparentar responsabilidades.

¿México habría sorteado mejor la Crisis Financiera de existir ese Consejo de Estabilidad en 2007?

La crisis emergió en Estados Unidos pero –como efecto colateral– dañó a México, con una caída económica y desempleo mayor, adicional al efecto primario de la misma crisis, por los 400 mil trabajadores anuales que ya no pueden ir a trabajar a Estados Unidos y la disminución consecuente de remesas.

Por ello las medidas anticíclicas de México en 2008-2010 quedaron cortas. Países como Colombia, Perú, Panamá y República Dominicana no tuvieron caída. Si ese Consejo hubiera existido ¿el Ejecutivo Federal mexicano habría compelido a autoridades financieras a acciones rápidas coordinadas para que el PIB hubiera sufrido caída mínima de 1% del PIB y no del 6.5%?

Por otro lado, las tasas de interés de referencia, con las que se fondean los gobiernos y las empresas grandes (4.5% para México), han bajado en todo el mundo. Pero en México y los demás países latinoamericanos las tasas de interés activas, la de los créditos a PYMES, hipotecarios e industria han permanecido muy altas. Con inflaciones de 4%, las tasas activas son del 12% para arriba, cuando por costos de fondeo, inflación y riesgo deberían estar entre 6.5% y 8%.

Para animar a reducir estas tasas activas, se pueden establecer FONDOS DE GARANTÍA, como los propuestos por COPARMEX, que reducirían el riesgo a la banca y llegaría así el crédito a tasas menores a las PYMES. Tiene mayor impacto positivo aún para la estabilidad y crecimiento de producción y empleo, que la reducción de Comisiones por servicios bancarios. Reducir las tasas de interés activas, con la implementación de Fondos de Garantía, también debería ser un reto para el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero.   

Un tercer reto para el Consejo sería reducir el apalancamiento del sector financiero.

En todo el mundo la práctica usual de apalancamiento para el sector financiero es de 9 a 1 ó mayor, y para una empresa industrial puede ser, por ejemplo, de 1 a 1. Esto significa que para una empresa industrial que requiere recursos de 100, se ve razonable que se aporten 50 de capital y se capte 50 de ahorradores; mientras que para los bancos con un capital de 10 se permite usar 90 de terceros ahorradores, para operaciones que requieren recursos de 100.

Este apalancamiento permite concentrar grandes fortunas cuando las cosas salen bien, y cuando hay una crisis financiera, ésta se magnifica y hay quienes hábilmente traspasan el riesgo y las pérdidas a terceros (ahorradores y accionistas pasivos). El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero tal vez deba cambiar los parámetros de apalancamiento de los bancos y financieras, por ejemplo de 4 a 1 máximo. Si las autoridades no son capaces de tener alta coordinación y tomar medidas rápidas y eficaces, deberían hacerlo como medida general.

Otra opción para no llegar al extremo de lo planteado en el tercer reto, es que el Banco de México tenga la autoridad para hacer movimientos compensatorios anti-cíclicos ante una crisis financiera de gran magnitud como es la actual; bajo la recomendación y supervisión del Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero.

Para que el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero tenga una visión más amplia –y tan necesaria– a las entidades financieras por el impacto en la actividad productiva y el empleo, tal vez debería formar parte de éste el Secretario de Economía y el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

En síntesis, la clave para que sea eficaz el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero está en una coordinación eficiente entre entidades financieras y una autoridad federal informada y capaz de compeler a decisiones financieras rápidas y oportunas ante las externalidades, que impulsen y protejan la planta productiva y el empleo en México.

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*Sergio Raimond-Kedilhac Navarro es profesor del Área Académica de Entorno Económico de IPADE Business School

 
Comentarios (2)
   Pablo Pinto escribió:8/4/2010 8:44:48 AM
Hola Sergio, me da mucho gusto leer articulos tuyos, me recuerda cuando los comentabamos en preceptoría. Te mando muchos saludos. PPG
   drkantu escribió:8/16/2010 1:34:43 PM
Raimond sabe lo que dice!!! felicidades
 
 
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