5 de noviembre de 2009
Por Marco Iván Escotto*
El ser humano ha pasado a lo largo de su existencia por diversas revoluciones que han potenciado sus capacidades y le han abierto nuevos horizontes para conocer y mejorar su vida.
Estas revoluciones son como olas y los países que han sabido leer cuando viene una buena tienen un tiempo de ventajas y bonanza si saben aprovechar su fuerza. ¿Los ciudadanos y políticos en México estaremos leyendo los signos de la aparición de esta siguiente ola que se llama era del conocimiento?
A los países y economías que aprovechan este factor para elevar su competitividad se les llama economías del conocimiento, en donde las actividades de investigación y desarrollo son las fuentes que permiten generar riqueza y bienestar, concretando ese conocimiento en productos y servicios ―y por tanto trabajos―, que la sociedad demanda.
Según la Fundación Este País, que ha presentado cada dos años desde el 2005 el Índice de Economía del Conocimiento, existen cinco componentes de la economía basada en el conocimiento:
- Desempeño económico
- Marco institucional y orientación al exterior
- Sistema de innovación dinámico
- Educación y recursos humanos calificados
- Infraestructura de las tecnologías de la información y las comunicaciones.
Por el momento quisiera enfocarme en el segundo. Los cambios en el marco institucional no son sólo un cambio de leyes o de reglamentos, implican una mentalidad y concepción de lo que se quiere lograr incentivar o desincentivar con ellos.
Cuando no se realizan los cambios necesarios en el marco institucional que reflejen la estrategia que se ha definido, los estímulos o efectos buscados nunca aparecerán y los esfuerzos son inútiles aunque las intenciones sean las mejores.
Una de las ciencias con gran potencial de desarrollo e impacto para la humanidad en esta era es la genómica. El conocimiento del genoma permite profundizar en las características y tendencias de cada ser humano y grupo poblacional, qué enfermedades le impactan más, qué tipo de alimentos le ayudarían a desarrollarse mejor o qué cantidad de medicina es necesaria en cada caso particular.
En México se creó en el 2004, el Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN), uno de los organismos descentralizados del sector público que han sido creados, con el objetivo de servir al país con investigaciones relacionadas con el genoma.
Lo ideal para el INMEGEN es que tuviera un marco institucional y una reglamentación que permitiera a los investigadores patentar sus descubrimientos, comercializarlos y generar riqueza ―en productos y servicios, trabajos generados y utilidades para los investigadores.
Esto no sucede del todo así, la mentalidad que suele diseñar las políticas en México en cuanto a los descubrimientos en investigación es muy paternalista, pues se piensa que todo descubrimiento debería ser puesto en el mercado para su uso público.
El problema con esta visión es que quien hace uso de nuestros descubrimientos usualmente son empresas o laboratorios extranjeros que patentan y comercializan las aplicaciones de estos descubrimientos nacionales. Por eso es mucho más rentable para nuestros investigadores migrar a otros países, no sólo por el sueldo sino por la posibilidad de generar riqueza a partir de sus investigaciones.
En México el marco institucional no estimula a nuestros investigadores a ser emprendedores, impulsándolos a crear sus propias empresas ligando los descubrimientos con su comercialización y aplicación.
Es un caso donde el diseño del marco institucional no permite generar la competitividad que necesita el país para detonar riqueza y un bienestar para la población. Hace falta más para alinear los intereses de los sectores público, académico y privado, hace falta alinear el marco institucional con una visión de creación de emprendedores. Las personas y la infraestructura la tenemos, nos hace falta un cambio de visión y un marco institucional, ¿cuánto más tardaremos en la implementación?
GRÁFICA
The Networked Readiness Index 2008-2009
| LUGAR |
PAÍS |
| 1 |
Dinamarca |
| 2 |
Suecia |
| 3 |
Estados Unidos |
| 4 |
Singapur |
| 5 |
Suiza |
| 10 |
Canadá |
| 34 |
España |
| 39 |
Chile |
| 42 |
Puerto Rico |
| 56 |
Costa Rica |
| 59 |
Brasil |
| 64 |
Colombia |
| 65 |
Uruguay |
| 66 |
Panamá |
| 67 |
México |
El Networked Readiness Index, elaborado por el Foro Económico Mundial, mide el potencial de conectividad que están desarrollando los países. México se encuentra por debajo de siete países Latinoamericanos en la medición 2008-2009.
______________________________________________________________________
* El autor es director adjunto del Centro para la Gobernabilidad Institucional (CEGI) de IPADE Business School