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Los hábitos del director innovador
 

 

Por Carlos Ruiz González*

¿Cuáles son las principales virtudes de un empresario innovador? ¿En qué capacidades destaca? Hagamos, antes que nada, una aclaración, ya que habrá quien se pregunte por qué hemos puesto “virtudes” (en vez de capacidades, habilidades o hábitos).

La respuesta es sencilla. En primer lugar, sabemos que una virtud es un hábito operativo bueno. Y decimos que es hábito operativo porque responde a una “segunda naturaleza”, es decir, se da casi sin esfuerzo y, como afirmaba el Dr. Carlos Llano, a medida en que más practiquemos esa virtud, ésta se dará con menos esfuerzo.

En segundo lugar, afirmamos que son hábitos operativos “buenos” porque son benéficos para la empresa. En efecto, es mejor innovar que no hacerlo, especialmente en momentos de crisis como los que estamos viviendo ahora; sabemos que en economías como las actuales (globalizadas, desreguladas y con acceso amplio a Internet), la tendencia de costos a la baja es permanente y durísima. Ante esta realidad, nos damos cuenta de que la única manera de crear valor es mediante la innovación.

Sabemos que la Innovación, al permitirnos desarrollar rápidamente nuevas capacidades, es la llave para salir de las crisis.

Por estas razones a estas capacidades, o hábitos operativos de un director innovador, les hemos llamado virtudes. Entonces, serán directores:

Flexibles: No tienen miedo a hacer las cosas de manera diferente. Son flexibles, se adaptan, se recomponen (se doblan, pero no se rompen) ante el cambio.

Observadores: Poseen un sistema muy desarrollado para “escanear” el entorno; saben “ver hacía el futuro”, identificar tendencias y modas, y “ver hacía afuera”, no circunscribiéndose a las cuatro paredes de su empresa.

Aprenden: Y en consecuencia, se transforman. Tienen una gran capacidad de aprendizaje (que tiene mucho que ver con su deseo de superación personal, saben que la verdadera transformación de la organización empieza por la transformación de uno mismo, mediante un adecuado proceso de aprendizaje). Según Bill Gates, el fundador de Microsoft, la única ventaja competitiva permanente es precisamente la capacidad de aprender rápido.

Equilibrados: Son “equilibristas”, saben mantener el balance entre el orden y el caos, entre el pasado, el presente y el futuro; no se rigidizan por el orden, no se desmiembran por el caos, no los paraliza el pasado (aprenden de él) ni les da miedo el futro (hacía allá van, saben con cierta precisión donde quieren posicionarse en dicho futuro).

Tienen visión de síntesis: Es decir, saben ver a la “totalidad” de la empresa, como un sistema; entienden las relaciones que hay entre la partes de la misma y pueden preveer las consecuencias de cada decisión, buscando siempre, en estas decisiones, optimizar el bienestar de la empresa.

Trabajan en Equipo: No temen a discusiones constructivas o a escuchar opiniones distintas de las suyas, manejan bien sus procesos de decisión, escuchan opiniones divergentes y san decidir (practican el principio de Ciro el grande “Diversidad en la Decisión, Unidad en la Acción”).

Son fuertes: Saben acometer con fuerza cuando el resto está plácidamente acomodado y consideran a esta acción como una imprudencia. Pero también ejercen la otra cara de la fortaleza; saben resistir, como una fuerte columna, la adversidad, las frustraciones, los resultados que no llegan y a veces la incertidumbre, siempre presente para quien experimenta con nuevas maneras de hacer las cosas, de innovar.

Inteligentes, fuertes, resilientes: Tienen alta capacidad Intelectual pero también voluntad (alta capacidad emocional) y fuerza física y espiritual. La Inteligencia les permite hacer buenos diagnósticos y formular estrategias exitosas -por lo tanto son estrategas-. La voluntad, por su parte, junto con la fortaleza física y espiritual les permite llevar a cabo su estrategia y la resiliencia les permite “retomar” su forma después de un esfuerzo.

Sin miedo: No le temen a la complejidad. Saben que la realidad es complicada (ven las cosas como son, no como quisieran que fuesen) pero su forma de pensar es simple, no se obsesionan, con ello se obtiene salud mental, aprendizaje y acción eficaz.

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* El autor es Profesor del Área de Política de Empresa y Director del Programa de Alta Dirección (AD-2) en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE)

 
Comentarios (8)
   Juan Andres Rocha escribió:7/21/2010 9:53:54 AM
El contenido es breve pero tiene mucho sentido, gracias por compartirlo. Exito! Juan Andres Rocha
   Enrique Zermeño escribió:7/24/2010 9:03:06 PM
Esté articulo es de mucho provecho para mi vida profesional. Gracias
   Amado Andrade Galicia escribió:7/25/2010 11:25:23 PM
Me parece que un directivo innovador es una persona escencialmente visionaria, ya que se ha dicho con toda certeza que la mejor forma de prepararse para el futuro es creándolo, y por lo tanto, en la medida en que el directivo tenga claramente definida la misión y visión de la organización para la cual trabaja y hacia esa meta dirija todos sus esfuerzos y los esfuerzos ordenados de sus subordinados, será más factible el logro de los resultados esperados. Don Carlos Ruiz, gracias por compartir sus interesantes comentarios sobre las virtudes de un directivo innovador, y felicidades por este excelente artículo.
   Maribel escribió:7/26/2010 9:47:42 AM
Me parece un artículo virtuoso pero no innovador, me gustaría leer más temas de estrategia/innovación en contextos de praxis, sin embargo siempre resulta edificante leer a Carlos Ruiz.
   José Luis Damián escribió:7/27/2010 4:33:24 PM
A mi parecer la virtud principal de un innovador es la capacidad de INTENTAR. Pero...¿Cómo intentar mucho sin gastar mucho? Los arquitectos y diseñadores llevamos cientos de años haciéndolo... ¡Construcción de prototipos! Al respecto vale la pena estudiar el método creativo de empresas como IDEO (www.ideo.com) y otras compañías que están encontrando en el "Design Thinking" una manera de innovar con método.
   Carlos Portillo escribió:8/13/2010 2:08:36 PM
Gracias Profesor ,es bueno repasar y amplificar el marco de referencia en estos temas
   Claudia Cruz escribió:8/25/2010 11:36:05 PM
al parecer la empresa a la que trabajo le va bien reconocer que trata que su personal ejecutivo tenga todas estas habilidades y competencias, lamentablemente no todos trabajan para perfeccionarlas. Gracias por retomar que ser personas y lìderes ejemplares es resultado de el gran trabajo de ser mejor uno mismo.
   Jesus Huerta escribió:1/6/2012 2:14:51 PM
Solo los principios relacionados con lo esencial pasan las pruebas del tiempo y diferentes entornos. Este artículo nos ayuda a "apalancar" nuestra percepción, atención y acción a la realidad "presente",cualquiera que esta sea, para tomar las decisiones correctas para nosotros y para los que nos rodean. Gracias
 
 
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