7 de enero de 2010
Por Edmundo Vallejo*
La recesión global de 2009 ha tenido enormes implicaciones económicas y sociales en muchos aspectos de nuestras vidas.
Muchísimo se ha escrito sobre las causas de la crisis. Sobre los errores cometidos en las áreas financieras, económicas y humanas. En menor medida, pero ampliamente, se han discutido las consecuencias que ha tenido en las economías del mundo, las industrias y las empresas mismas. Más aún, todavía no está claro en qué parte del ciclo económico nos encontramos al día de hoy. ‘Ya se tocó fondo’ pareciera ser la posición dominante, pero la recuperación será muy lenta, muy preocupante, sobre todo por la limitada generación de empleo que se tendrá en este lento crecimiento.
En preparación para las sesiones que organizamos hace algunos meses en el área de Política de Empresa, impartidas en el Programa de Continuidad y Actualización, con el tema “Obteniendo provecho de la crisis”, desarrollamos una lista de 10 implicaciones que la crisis había tenido, para discutir con los participantes, algunas de ellas mejor recibidas y aceptadas que otras.
La lista puede ser amplia y varía desde temas globales, como el rol de China en el mundo, la participación de los gobiernos a raíz de las inyecciones de capital en sus propias economías o los espacios que las empresas globales están creando en sus cadenas de suministro, creando oportunidades para las empresas locales.
En temas que atañen a la empresa, importa el manejo de sus balances, el papel del regulador y las reacciones ante la crisis de algunas industrias, como la automotriz y la financiera. Dentro de las implicaciones socioeconómicas preocupa la base de la pirámide, que representa las dos terceras partes de la población mundial, la más necesitada, y que se ha visto incrementada a raíz de la recesión.
Finalmente, no podía faltar la enorme implicación que ha tenido la crisis en el tema de liderazgo y la necesidad y responsabilidad de los líderes para comprender a fondo las causas, consecuencias y además motivar a sus núcleos de influencia a seguir moviéndose hacia horizontes más claros, seguros y con potencial de crecimiento.
Ha transcurrido ya tiempo suficiente desde que inició la recesión para reconocer la magnitud de su impacto, ajustar líneas, afrontar las consecuencias y definir las nuevas estrategias a seguir. Hoy, al iniciar el nuevo año, debemos de ser capaces de contestar claramente las siguientes tres preguntas:
- ¿Cuál ha sido la implicación más importante que ha tenido la recesión del último año para mí como individuo, como miembro de una familia, para mi puesto de trabajo, para la empresa en la que laboro, para mi negocio, para el núcleo social en el que vivo?
- ¿Qué he hecho al respecto? Gracias a las acciones que he tomado, ¿qué es diferente hoy, en los diferentes ámbitos de interés en los que influyo, con respecto a hace seis meses?
- ¿Qué consejo le daría a aquella persona que únicamente ha “visto pasar” la crisis, tan sólo para continuar con más de lo mismo y en la misma dirección?
Al iniciar 2010, debemos ser capaces de dar respuesta a estos cuestionamientos dado el entorno en el que estamos viviendo.
Todas ellas son muy básicas en su planteamiento, sin duda, pero retadoras ya que ponen a trabajar nuestras mentes. Las preguntas básicas y simples obligan a traducir conceptos y esquemas complejos en respuestas claras, concisas, y por tanto, capaces de ser implementadas con probabilidades de éxito.
Peter Drucker, el gurú de los negocios, opinaba que “más dramático que la crisis misma era desaprovechar la oportunidad que ella presentaba para tomar las decisiones difíciles pero necesarias”.
Estamos todavía a buen tiempo para aprovechar la gran oportunidad que brinda esta crisis para tomar decisiones fundamentales que redefinan nuestro camino a seguir durante los siguientes años.
Si hoy somos capaces de contestar estas preguntas estaremos listos y un paso adelante de los demás, para iniciar un año que sin duda será complicado, con mayores posibilidades de éxito.
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*Edmundo Vallejo Venegas es profesor del Área Académica de Política de Empresa en IPADE Business School.