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Conflictos de interés, peligro para tu negocio

 

 

Por Marco Iván Escotto Arroyo*

Los ejecutivos deben evitar ponerse en situaciones que comprometan sus intereses personales y de empleo.

En el día a día de las empresas surgen una serie de decisiones y problemas éticos que deben ser del conocimiento de la dirección general, pero también del personal, para poder disminuir sus efectos negativos.

Uno de los problemas más comunes es el conflicto de interés, es decir, cuando se obtiene un beneficio personal a costa de la empresa.

Cuando una persona se compromete a prestar sus servicios en una empresa, el acuerdo implícito –y muchas veces explícito – es dedicar sus mejores esfuerzos a favorecer el interés de la institución a la que representa. Para que las personas puedan hacer esto, la empresa le otorga a los trabajadores la facultad de comprometer a la compañía, en ciertos aspectos. Cuando el empleado usa estas facultades para su propio beneficio y a costa de la compañía, se comete una falta ética grave.

Pensemos en un gerente de banco que tiene el poder de autorizar o no los créditos para los clientes y de negociar un porcentaje en la tasa de interés de ese crédito. Supongamos que a ese gerente se le presenta la oportunidad de adquirir una casa y se autoriza un crédito con la tasa más baja. El ejemplo nos muestra cómo el poder que el banco le otorgó para autorizar créditos y definir la tasa de interés, se usa en beneficio propio y en detrimento del banco. Dos intereses entran en conflicto: el objetivo del banco de hacer lo más rentable posible los créditos que otorga, y el del gerente para obtener la tasa más baja.

No hay nada incorrecto, per se, en el hecho de buscar el beneficio propio, con tal de que al hacerlo se actúe con equidad y se mantenga presente el interés legítimo de los demás; toda persona tiene derecho al beneficio personal. El matiz inmoral viene cuando se buscan esos beneficios en perjuicio de la empresa.

Otro ejemplo: el director de una escuela pone una empresa de distribución y venta de material escolar y autoriza la contratación de su empresa para dar servicio a la escuela en la que trabaja. Como dueño de la empresa tratará de vender sus productos al más alto precio posible, pues buscará el máximo rendimiento, pero como director de la escuela tiene la responsabilidad de buscar el máximo beneficio para la misma, tanto en precio, como en calidad de los materiales. Dos intereses entran en conflicto.

Los conflictos de interés se dan cuando una persona con responsabilidad dentro de la organización se ubica en una posición en la cual tiene que tomar decisiones que afectan su intereses personales y también los de la organización.

El deber ético en estas situaciones es centrarse en los intereses de la institución en la cual se labora. Aún mejor, las personas con algún cargo de responsabilidad en la empresa deben de evitar ponerse en situaciones que comprometan estos dos intereses. Y cuando sea imposible hacerlo, la persona deberá revelar su interés y abstenerse de tomar parte en la decisión en la que esté involucrada.

Percatarse de los conflictos de interés potenciales y actuales es deber de tod empleado pero, sobre todo, en puestos de responsabilidad. Desarrollar un sentido ético de las decisiones empresariales ayudará a hacer sustentables a nuestras empresas e instituciones.

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*El autor es profesor de Filosofía y Empresa en IPADE Business School.  

 

 
Comentarios (6)
   Manuel Bautista escribió:11/14/2011 2:13:56 PM
El dueño de la empresa que acción juridica puede hacer?.
   Juan Manuel Zermeño P escribió:11/14/2011 6:20:33 PM
Comunicación es la base. No hacer cosas buenas que parezcan malas. En los ejemplos es seguro que el Banco con la tasa mas baja aun gana(en la practica les prestan sin interés, prestación). El otro caso del Director de la escuela es cuestión de darle la opción al tanto(que iguale los precios del mercado)OJO ESCRUPULOSOS
   Alejandro Balarezo, MEDE 1978- escribió:11/15/2011 7:40:16 AM
Quizás convenga siempre acercar los "intereses" de los participantes en la empresa; claro está que hay un límite para ello. Sin embargo, los "intereses" de la empresa debieran establecerse y ser de conocimiento pleno. El propósito (misiones y objetivos) constituye uno de los principios unificadores para superar los riesgos que se anotan. Piura, PERU, 15 de noviembre de 2011.
   Luis Daniel Pastrana escribió:12/4/2011 3:23:45 PM
Siempre se debe buscar lo mejor para la empresa, ya que para eso se nos contrata, aunque algunos son capaces de lograr un ganar-ganar debe hacerse basado en los valores y principios de la compañía, involucrando de ser necesarios a las personas o departamento que regulen estas decisiones para darle claridad y transparencias, dejando asentado por escrito que existe un conflicto de interés, como futura referencia para evitar mal entendidos y con aprobación de un superior o departamento que valide que esta decisión esta en linea con la ética empresarial.
   ghoyo escribió:12/28/2011 11:37:47 AM
De acuerdo con Luis , primero que nada transparencia hacia tus superiores , segundo lugar como empleado debes de tomar decisiones como si fuese tu propia empresa así seguro nunca te equivocaras;En los ejemplos del Banco el tomar una tasa baja no significa que sea una mala decisión ya que el riesgo de pago esta garantizado y por tanto no debe tasarse con un iteres alto, con respecto a ser proveedor si igualas los precios mas bajos del mercado puedes ser el proveedor y ambas partes salen ganando.
   Octavio escribió:1/2/2012 11:14:53 AM
Este es un gran tema. Pero va mas allá de lo que se plantea en el artículo anexo. Pasa con profesionistas independientes. Por ejemplo, el médico que realiza un diagnóstico y prescribe una cirugía porque así aumentan sus ingresos, en lugar de un tratamiento alternativo. O el mecánico de coches que prescribe cambiar una pieza en lugar de repararla, etc. También es una falta a la ética cuando el ejecutivo de la empresa beneficia a su empresa con su acción pero que va en detrimento del cliente. El caso de los hospitales por ejemplo, donde privilegian cirugías por encima de otros tratamientos.
 
 
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