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Brasil: ¿Una economía del nuevo siglo?
 

 

18 de enero de 2010

Caso IPADE: “Brasil: ¿Una economía del nuevo siglo?”
Autores: Juan Carlos Núñez Martínez y Sylvia Hernández Sánchez
Área Académica: Entorno Económico

 

¿Qué factores hicieron que Brasil sobrellevara la crisis de manera ejemplar? ¿Por qué su economía ya es parte del BRIC, a diferencia de otras en la región?


Estas cuestiones buscan respuesta en el caso “Brasil: ¿Una economía del nuevo siglo?”, elaborado por el profesor Juan Carlos Núñez Martínez, del Área Académica de Entorno Económico y Silvia Hernández, de IPADE Business School.


Este caso de estudio fue elaborado a inicios de este año y será impartido por primera vez durante el Programa de Continuidad y Actualización que ofrece el IPADE a sus egresados, en su primer módulo de 2010.


El documento surge como coyuntura a los sucesos en torno a la crisis financiera internacional, la cual ha impactado de diferente manera a las economías de todo el mundo y también a Brasil, país que ha sorteado de manera ejemplar los impactos de la misma.


Pero, ¿cuáles son los factores clave que le han permitido eludir parte de los efectos de la recesión?


El profesor Núñez señala varios. Para empezar, enumera en el caso de estudio algunos de los antecedentes económicos de Brasil. Señala la evolución del gobierno, que pasó de militar a civil en 1985. Con el presidente Cardoso al frente de la nación sudamericana y la llegada del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en 2002, “en 2004 se fueron cristalizando los buenos resultados de las medidas y decisiones” que ambos tomaron.


El académico del IPADE indica la implementación de acciones como los programas sociales “Cero Hambre”, propuesto para erradicar la hambruna y superar la pobreza en el país; “Bolsa Familia”, que brindó asistencia a familias pobres; y “Primer Empleo”, cuyo fin fue facilitar a los jóvenes el acceso al mercado laboral.


Asimismo, señala el “Plan para la Aceleración del Crecimiento (PAC) 2007-2010”, implementado por Lula da Silva, el cual constituye un conjunto de medidas que proponen:

  • Crear incentivos para la inversión privada
  • Aumentar la inversión pública en infraestructura
  • Remover obstáculos burocráticos, administrativos, normativos, legales y jurídicos que frenaron el crecimiento

“Las medidas estaban agrupadas en cinco rubros generales: inversión en infraestructura, estímulo al crédito y al financiamiento, recuperación del clima de inversión, exenciones fiscales y mejoras al sistema fiscal, así como medidas fiscales de largo plazo. En el área de infraestructura, el PAC previó inversiones de 240 mil millones de dólares en el periodo 2007-2010, de los cuales 207 mil millones de dólares provendrían de compañías propiedad del Estado y del sector privado”, señala Núñez en el caso de estudio.


Sin embargo, a principios de 2009 la economía brasileña siguió padeciendo los efectos de la crisis internacional y entonces el gobierno federal del país aumentó las inversiones en proyectos para el periodo 2007-2010, indica el caso de estudio.


En cuanto al desarrollo industrial, el profesor Núñez hace énfasis en las medidas que se tomaron para facilitar el acceso de inversionistas extranjeros a los mercados financieros domésticos: en 2007, el presidente da Silvia promulgo una ley para adecuar la legislación contable de Brasil a los estándares internacionales y se propuso facilitar la operación de compañías extranjeras en el país.


“Para mayo de 2008, el gobierno brasileño anunció una nueva política para el desarrollo industrial: un conjunto exhaustivo de metas para la producción e inversión industriales, que pretendían aumentar la capacidad de suministros, mejoraron los resultados de la balanza de pagos, acrecentaron la productividad y la innovación, y brindaron apoyo a la pequeña y mediana empresa”, se afirma en el caso.


Otros factores que le han permitido a Brasil sortear con éxito la crisis, son las acciones que se han llevado a cabo respecto a la industria petrolera, aeronáutica y de turismo.


En cuanto a la primera, el profesor Núñez apunta que el ministro de Minas y Energía del país sudamericano, Edison Lobao, ha afirmado que el gobierno pretende crear una nueva empresa estatal al margen de Petrobras, para la exportación de las prometedoras reservas de crudo que podrían sextuplicar las reservas del país.


El nuevo marco regulador de la industria petrolera es un proyecto que contempla destinar los recursos recaudados con la explotación de las reservas, a un fondo para financiar proyectos de educación, ciencia y contra la pobreza, pues según cálculos de la Agencia Nacional del Petróleo de Brasil, las reservas suman más de 50 mil millones de barriles.


Respecto a la industria aeronáutica, el caso “Brasil: ¿Una economía del nuevo siglo?”, subraya que el país negocia la posible venta de aviones de combate Super Tucano, fabricados por el constructor brasileño Embraer, a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.


Y en cuanto a turismo, el profesor Núñez señala que uno de los factores preponderantes para el aumento de turistas extranjeros, fue la mejora del sistema de transporte aéreo, con la implantación de nuevas rutas de vuelos charter, y la construcción de nuevos y modernos resorts de nivel internacional en el país.


La política monetaria y el manejo de las finanzas públicas durante el mandato de Lula da Silva, son otros aspectos que se destacan en el caso de estudio.


Se señala que el presidente da Silva promulgó algunas reformas fiscales desde el inicio de su gestión. En diciembre de 2003, la Cámara de Diputados y el Senado aprobaron la primera encomienda y siguieron otras, hasta la promulgada finalmente en junio de 2009.

Los objetivos de la encomienda fueron:

  • Simplificar los impuestos, reduciendo así la burocracia y la legislación
  • Extinguir la guerra fiscal entre estados
  • Corregir distorsiones, aumentando con ello la eficiencia y el estímulo a las inversiones
  • Disminuir la carga fiscal sin afectar los ingresos mediante el recorte gradual de las tasas de los impuestos más distorsionantes
  • Mejorar los instrumentos para desarrollar políticas regionales
  • Mejorar la calidad de las interacciones entre los estados

La propuesta introdujo medidas para reducir los costos de nómina de las empresas y el establecimiento de un Fondo Nacional para el Desenvolvimiento Regional.


Además de estas reformas, el presidente da Silva logró promulgar varias modificaciones al sistema de pensiones, con lo cual se aumentó la edad mínima de jubilación de los servidores públicos, se redujo en 30% las pensiones para viudas y huérfanos de servidores públicos, entre otras acciones.

Brasil, país que aún mantiene considerables índices de pobreza y corrupción, ha sabido concretar las reformas que impulsaron su crecimiento y lograr plantear un mejor escenario económico ante la crisis financiera mundial.