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Beleki donitas y café
 

 

Autores: Juan Romero McCarthy y Víctor Torres Pérez
Área Académica: Control e Información Directiva

Beleki, un negocio de venta de donas y cafés se ha erigido, en tan sólo 14 años, como un negocio rentable y de expansión constante, con miras a internacionalizarse dada la exitosa experiencia vivida en el mercado de México.

El proyecto surgió tras un viaje familiar que Julio Adrián Díaz Romero, un estudiante de bachillerato del Tec de Monterrey hizo en 1996 a Las Vegas, Nevada, Estados Unidos, en donde una máquina que preparaba donas fritas de masa de trigo le hizo pensar en un negocio que podría darle la oportunidad de hacerse cargo de sí mismo, solventar sus gastos personales y costearse una licenciatura, como habían hecho tradicionalmente sus antecesores.

A su regreso a México se avocó a detallar el concepto y a generar un plan de negocios con el apoyo de especialistas académicos. Su idea era crear un sistema de kioscos con una imagen corporativa estándar, justo frente a las áreas de cajas de las tiendas de autoservicio o plazas comerciales de gran afluencia.

Para hacerlo, se acercó primero a Walmart con el objetivo de colocar en alguna de sus tiendas un punto de venta. El resultado de su primera reunión fue negativo y el encargado del área dejó de tomarle las llamadas. No obstante, no cejó en su intento y tras seis meses de esfuerzos inútiles para concertar una segunda cita se apostó fuera de las oficinas de las tiendas de autoservicio, más de 20 veces, desde las 6:30 horas, para intentar interceptar al responsable, abordarle en la calle y persuadirle para tener un segundo encuentro.

Finalmente sus esfuerzos rindieron frutos. Al encuentro acudió con su padre y le ofrecieron colocar un kiosco en Tláhuac, bajo el nombre de Ding Dong Donuts.

Para 1999, con siete locales comerciales, decidió cambiar el nombre a la marca dado que “Ding Dong” había sido registrado por Gamesa y la fonética confundía a los consumidores con Dunkin Donuts. El nuevo nombre sería el apellido de su abuelo paterno, árabe: Beleki, palabra corta, de identidad familiar y fácil de pronunciar en español e inglés.

Con su idea de negocio recién creada, Díaz Romero enfrentó su primera crisis: inesperadamente, la cadena Walmart dio por terminada la relación con muchas pequeñas empresas cuyos establecimientos se encontraban dentro de sus tiendas, incluida la suya; de tener siete puntos de venta, se quedó sólo con dos.  El emprendedor reconoció después que esta experiencia le ayudó a replantear la imagen y reestructurar la forma de comercializar sus productos.

Encontró una nueva oferta en la cadena Carrefour. Inicialmente fue complicado pues aún estudiaba la licenciatura y trabajaba, pero una vez que comenzó, otras oportunidades surgieron. Logró la apertura de más kioscos en varios estados de la República, además del Distrito Federal. Incluso la cochera de su casa se convirtió en el almacén de materias primas.

Su asistencia a la universidad complicaba la supervisión de los puntos de venta, por lo que decidió desarrollar los primeros manuales de operación. A finales de 2002, se presentaron nuevos retos para Beleki: aunque ya contaba con 20 tiendas y 60 colaboradores, la rotación de éstos era alta y también el ausentismo. No existía un control de inventarios, las mermas eran enormes y la compañía se enfrentó a los primeros desfalcos.

Frente a esta situación Díaz Romero analizó la posibilidad de establecer franquicias para su empresa. Con asesoría, pudo desarrollar un esquema que representó un cambio significativo; ya no se dedicaba sólo a comercializar donas, había implementado un modelo de negocio distinto.

Beleki otorgó las primeras franquicias en 2003 y, para el año siguiente, había recibido ya 100 solicitudes de inversionistas interesados. Con el apoyo de su familia, centró sus esfuerzos en desarrollar algunos “candados comerciales” que le permitieran conservar protegidos el concepto y la identidad  de su marca.

Tras otra crisis financiera y el lanzamiento de productos similares (crepas y otros), decidió hacer un alto para eliminar aquello que no resultaba productivo ni rentable. Volvió a enfocarse en la venta de donas en su modelo de franquicias (comisariato, estructura administrativa y comercial, imagen estandarizada, etc.), gracias a lo cual recibió un premio de la Asociación Mexicana de Franquicias en la categoría de “Alimentos y bebidas con mayor proyección durante el año”, a nivel nacional.

Parte de las innovaciones que implementó fueron: cada inversionista debía firmar un contrato a cinco años que le obligaba a ofrecer únicamente productos y servicios autorizados por el franquiciante; debía respetar los precios fijados; apegarse a lo establecido en los manuales de operación; solicitar autorización para efectuar cualquier tipo de promoción local; adquirir exclusivamente del franquiciante productos como empaques, materias primas críticas; homologar la imagen de la marca; permitir inspecciones y auditorías sin previo aviso; entre otras.

A inicios de 2010, la empresa se encontraba en buena forma: su estructura organizacional finalmente se consolidó y el sistema de franquicias operaba satisfactoriamente.

Actualmente, Díaz Romero considera la internacionalización de la compañía, pero el reto ahora es aún mayor, ya que el mercado comienza a mostrar una tendencia hacia productos asociados con la salud nutrimental. El desafío está en encontrar la mejor alternativa de crecimiento para Beleki.

 
Comentarios (8)
   Roberto escribió:12/6/2010 6:48:22 PM
interesante el desarrollo que presentan, con sus retos y logros... se lo paso a un amigo que esta arrancando una franquicia de fast food, le va a servir... gracias.
   Rodrigo Rodríguez escribió:12/7/2010 12:09:47 PM
Me parece interesante, por principio, el tezón y convicción de Díaz Romero. Eso es actitud,.... algo que debe existir siempre en una mente empresarial. Por otro lado, resulta interesante la forma en que el negocio creció (al principio un tanto desordenado) pero sobre todo en el caso de cómo Díaz tuvo que controlar ese crecimiento y cómo enfrentó esas "crisis", cómo las manejó y como le dió una solución. Aprovechar las "crisis" para sacar provecho de ellas: Díaz reposicionó su negocio con nueva marca y con método para ser más eficiente en el manejo del negocio (manuales, v.gr.) Además, es importante ver cómo resolvió el tema de expandir el negocio y la marca a través de franquicias. gracias.
   eduardo quijano escribió:12/9/2010 11:58:57 PM
muy interesante el desarroyo de la empresa.. y muy interesante la forma en que diaz fue controlando el crecimiento de la misma siempre con la capacidad de poder adecuarse a las situaciones presentadas en cada momento. saludos....
   Angeles Gutiérrez escribió:1/1/2011 10:43:38 PM
Excelente decisión el optar por el establecimiento de franquicias, menos carga administrativa y mayor crecimiento.
   Alejandro escribió:1/17/2011 8:56:02 AM
Me parece que un reto que aun tiene que enfrentar es el referente al cumplimiento con la normatividad oficial para la elaboración de alimentos. En varios kioscos de Beleki se puede observar que el personal que elabora los alimentos no practica el lavado y secado adecuado de las manos y no porta cofia ni cubrebocas. No es raro observar humo y gran cantidad de espuma cada vez que fríen las donas, lo que junto con la tonalidad oscura del aceite indica que está siendo reutilizado más de lo recomendable. Realizan la fritura dentro de un local cerrado y desconozco si cuenten con campana para los vapores del aceite, pero si lo hacen es insuficiente, ya que el olor a aceite quemado es notorio en el área de cajas de los negocios en donde se ubican, al menos en los que he visitado. Con estos y otros detalles observados me pregunto si podrían pasar satisfactoriamente por un procedimiento de revisión por parte de la autoridad correspondiente. Ojalá que logre la adecuación de todos sus franquiciatarios con dicha normatividad. Probablemente los mexicanos no estemos acostumbrados a observar este tipo de detalles en los establecimientos de comida, sin embargo el cumplimiento de la normatividad no tiene que ver con la imagen corporativa, sino con la obligación moral de cuidar la salud del consumidor. Ver que una empresa creada en 1996 tenga carencias tan elementales en el 2011 y además siga mas preocupada por replicarlas que por corregirlas no habla muy bien de ella. Se requiere acción urgente al respecto.
   Juan escribió:4/1/2011 9:33:32 AM
Comparto la opinión de Alejandro; si ustedes observan los diferentes puntos de venta no hay una estandarización respecto a la limpieza, se observan sucios y sin una supervisión adecuada. Es importante considerar el entorno de cada mercado donde opera Beleki, así como abren puntos de venta, de igual manera cierran por lo tanto no todo lo que brilla es oro, deberían dar el número de puntos de venta cerrados. Recomendaría analizar muy detalladamente la información antes de invertir en esta franquicia
   Enrique escribió:4/1/2011 9:42:16 AM
Me parecen oportunos los comentarios anteriores, también he observado que prácticamente todos los kioscos de estas donitas no tienen instalación hidraúlica, es más observe como lavaban los utensilios en una cubeta con agua de dudosa procedencia. Antes de seguir creciendo mejoren estos detalles porque dejan mucho que decir la poca o escasa higiene de sus kioscos.
   German escribió:11/15/2011 5:08:18 PM
Es un vivido ejemplo de lo que se conoce como espíritu emprendedor, a pesar de su juventud pudo encontrar un nicho donde colocar un producto conocido como son las donas, solo que con un enfoque innovador.
 
 
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