20 de julio de 2009
Caso IPADE: “Agropark, un modelo de negocio en evolución”
Autores: Miguel León Garza y Juan Romero McCarthy
Área Académica: Operaciones y Control e Información Directiva
En “Agropark, un modelo de negocio en evolución”, los profesores del IPADE Miguel León y Juan Romero describen el nacimiento y concreción de lo que consideran un proyecto “de innovación y conocimientos sin precedentes en nuestro país”.
Apenas el 5 de febrero de 2009 el presidente de México, Felipe Calderón, inauguró oficialmente Agropark, pero este evento se realizó de manera muy posterior al arranque real del proyecto de este parque industrial, dos años atrás.
En este caso de estudio, desarrollado por los profesores León y Romero, se destaca que la creación y operación de dicho proyecto enfrentó una gran cantidad de obstáculos los cuales forzaron a sus impulsores a ajustarse y evolucionar, para dar como resultado un agroparque donde ya ha sido posible incrementar la producción y los empleos en el campo por medio de la agricultura protegida.
Los autores del caso explican que la agricultura protegida tomó relevancia apenas hace poco tiempo y explican que la técnica utiliza “toda estructura cerrada cubierta por materiales transparentes o semitransparentes, que permite obtener condiciones artificiales de microclima para el cultivo de plantas y flores fuera de la estación en condiciones óptimas”.
La agricultura protegida es una técnica que ofrece tres ventajas al agricultor: protege al cultivo de las inclemencias del tiempo –frío, heladas, granizo, agua, viento y demás condiciones meteorológicas—, permite un mejor manejo y control de las enfermedades y como resultado de las anteriores, una alta estandarización de la calidad de los productos con gran trazabilidad, señala este caso de estudio.
Además, los autores exponen que el uso de esta tecnología tiene un impacto muy claro en términos de productividad: en campo abierto se pueden producir alrededor de 40 toneladas de jitomate, mientras que en invernaderos de alta tecnología la cosecha puede llegar a 500 toneladas, es decir, 12 veces más.
El caso “Agropark, un modelo de negocio en evolución” apunta que otra ventaja de esta tecnología es el uso eficiente del agua, ya que mientras en la agricultura tradicional se consume mucha agua de forma ineficiente por el desperdicio y la evaporación, en la agricultura protegida se disminuyen las pérdidas por evaporación y el agua puede captarse, tratarse y reutilizarse, además de que los requerimientos de agua no aumentan proporcionalmente según el volumen de producción.
“A pesar de que este modelo de producción agrícola ha experimentado un crecimiento en México en los últimos años (en 1999 se contaban 721 hectáreas; en 2008 poco más de 7 mil), la inversión requerida constituye una barrera de entrada para el pequeño productor, por lo que es necesario impulsar modelos de negocio que permitan un crecimiento más acelerado del sector”, señalan los autores del caso.
Los académicos de las áreas de Control e Información Directiva y Operaciones, relatan que desde su origen, el objetivo comercial de Agropark era ofrecer productos frescos de alta calidad homogénea, puestos en la mesa de los consumidores –sobre todo norteamericanos— en menos de 24 horas (recién cosechados), con certificados de fitosanidad, entregados de forma oportuna y constante en los mercados más exigentes de EUA y Canadá.
León y Romero apuntan que para lograr lo anterior, Agropark implementó la operación “llave en mano”, un modelo que consideran adecuado para impulsar el desarrollo de la agricultura protegida, financiado por una mezcla de recursos, tanto públicos como privados.
La operación “llave en mano” requiere la existencia de un inversionista inicial que ingresa a un negocio inmobiliario para financiar la infraestructura, teniendo la opción de permanecer como socio en los proyectos agrícolas futuro, afirman los profesores.
En el caso de Agropark, esta estrategia resultó en un modelo efectivo para llevar inversión a quien no conocía el sector, en este caso, la agricultura protegida. Además, parte de los recursos necesarios se pudieron fondear por medio del FOCIR (Fondo de Capitalización e Inversión del Sector Rural de la SHCP).
Así, los autores del caso explicaron cómo este modelo pudo incrementar la producción y los empleos en el campo en un año en el cual la generación de empleos resulta clave.